¿Te has dado cuenta de que la mayoría de los niños aprenden de manera diferente? Inclusive, si hacemos un análisis exhaustivo, nos daremos cuenta de que ni siquiera nuestros hijos, a pesar de compartir características y rasgos muy similares, aprenden de la misma manera.

Lo único que todos tenemos en común es que, absolutamente todos, somos diferentes, por esa razón las necesidades educativas de cada uno de nosotros difieren.

Hace algunas semanas tuve la oportunidad de conversar con un docente norteamericano que cuenta con más de 30 años de experiencia en la enseñanza del idioma inglés y actualmente reside en Veracruz, México.

Durante nuestra charla me comentó que estaba fascinado por la inteligencia de su nieta, una niña de aproximadamente 2 años que se comunica en dos idiomas: inglés y español, a diferencia de sus primos que residen en los Estados Unidos, quienes interactúan únicamente en inglés.

Entonces ¿Qué es lo que marca la diferencia en esta situación?

A pesar de residir en la república mexicana, la exposición natural a ambos idiomas han desarrollado en esta niña la comprensión y adquisición de diferentes conceptos en dos lenguas diferentes.

Es importante definir la necesidad educativa como el conjunto de características de nuestros hijos que facilitan su aprendizaje y que a su vez, son estimuladas por el entorno en el que se desenvuelven, ya que influencia de manera directa su aprendizaje.

Cómo reconocer las necesidades educativas de tu hijo

Actualmente existen diferentes pruebas que te ayudarán a identificar la inteligencia que predomina en tu hijo, pídele a su docente o al departamento psicopedagógico del colegio que apliquen una prueba de inteligencias múltiples, conocerlas te ayudará a gestionar los recursos y a crear los ambientes necesarios que propiciarán al máximo el desarrollo de su inteligencia.

No necesitas ser docente para enseñar

Definitivamente la primera escuela es el hogar, por ello fomentar ambientes que estimulen la capacidad de aprender de tu hijo es indispensable para incrementar su desarrollo intelectual.

Una vez que conozcas la inteligencia que predomina en tu hijo, te recomendamos valerte de recursos que potencien su aprendizaje; utiliza videos, conversa con él o realiza excursiones, es importante que se ponga en contacto con estímulos que incrementen su capacidad de aprender, las posibilidades son infinitas, sé creativo.

Confía en tu instinto

Todos los padres de familia poseemos el instinto que nos ayuda a proteger y cuidar a nuestros hijos, aunque en ocasiones nos resulte difícil identificar qué podemos hacer por ellos.

La observación es clave en el proceso de identificación de sus necesidades educativas, el aprendizaje debe ser divertido, y si al realizar alguna actividad te percatas de que tu hijo no la está disfrutando, ¡intenta algo diferente! Esto le ayudará a evitar la relación entre el aprendizaje y las experiencias negativas que se pudieran producir.

Ser padre no es la tarea más sencilla pero sin duda alguna, es una bendición, procura sonreír diariamente, hacerlo segrega sustancias que aceleran nuestro ritmo cardiaco, al hacerlo mejoramos la calidad de sangre que llega a nuestro cerebro, lo que incrementa nuestra capacidad de aprender.

Una sonrisa a la vez, llevemos a nuestros hijos hacia la felicidad.

Happy to learn.